Gnocchi caseros de patata con salsa de tomate y verduras asadas: receta vegetariana saludable

Introducción
Este plato de gnocchi caseros vegetarianos es perfecto para quienes quieren una receta saludable, casera y llena de sabor. Se trata de uno de los platos italianos más reconfortantes y deliciosos que existen. Se caracterizan por su textura suave, ligera y ligeramente elástica, que combina a la perfección con una salsa casera de tomate y verduras asadas. Esta versión es completamente vegetariana, saludable y elaborada con ingredientes naturales que puedes encontrar en cualquier supermercado.
A diferencia de la pasta industrial, los gnocchi caseros no llevan conservantes ni aditivos, y su preparación es mucho más sencilla de lo que parece. Solo necesitas patatas, harina y una pizca de paciencia para formar la masa. La salsa de tomate casera y las verduras asadas al horno aportan sabor, color y nutrición, creando un plato saludable, equilibrado y perfecto tanto para comidas como para cenas.
Qué son los gnocchi y por qué esta versión es saludable
Los gnocchi (o ñoquis) son pequeños bocados de patata, harina y a veces huevo. El resultado es una pasta suave que se cocina en apenas un par de minutos. Su ventaja es que están hechos con ingredientes reales, sin necesidad de mantequilla ni salsas pesadas. En nuestra versión saludable, los complementamos con una salsa casera de tomate natural y verduras asadas que hacen el plato mucho más nutritivo.
Por qué estos gnocchi caseros vegetarianos son una opción saludable
- Patata cocida: aporta energía de liberación lenta.
- Harina justa y necesaria: sin exceso de carbohidratos refinados.
- Verduras asadas: aportan fibra, vitaminas y sabor.
- Salsa de tomate natural: sin azúcar añadido ni conservantes.
- Cero frituras: todo se cocina al vapor, hervido o asado.
Es un plato perfecto para quienes quieren disfrutar de recetas caseras sin renunciar al equilibrio nutricional.
Ingredientes para hacer gnocchi caseros vegetarianos
Estas cantidades rinden para 3–4 raciones generosas:
Para los gnocchi
- 1 kg de patatas (mejor variedad para cocer)
- 200–250 g de harina común
- 1 huevo (opcional, aporta más elasticidad)
- Sal al gusto
Salsa de tomate casera
- 1 lata de tomate triturado natural (400 g)
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla pequeña
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Orégano, pimienta y sal
Verduras asadas
- 1 calabacín
- 1 pimiento rojo
- 1 berenjena pequeña
- Aceite de oliva, sal y orégano
(Opcional) Para servir
- Queso parmesano ligero rallado
- Albahaca fresca
- Pimienta negra recién molida
Consejos previos antes de empezar
Antes de comenzar la receta, ten en cuenta estos consejos para asegurarte de que tus gnocchi queden suaves, ligeros y con una textura perfecta:
- Usa patatas viejas: tienen menos agua y necesitan menos harina.
- Cuece las patatas con piel para que no absorban demasiado líquido.
- Amasa poco: si amasas demasiado, los gnocchi quedan duros.
- No añadas toda la harina a la vez: así controlarás la textura exacta de la masa.
- Trabaja sobre una superficie enharinada para evitar que se peguen.
Con estas claves, ya tienes la base perfecta para preparar unos gnocchi caseros deliciosos.
Cómo hacer gnocchi caseros paso a paso
La parte más especial de esta receta es preparar los gnocchi de manera tradicional: suaves por dentro, ligeramente firmes por fuera y con una textura que se integra perfectamente con la salsa. Aunque parecen laboriosos, el proceso es sencillo si sigues estos pasos con calma.
1. Cocer las patatas correctamente
Este paso determina la textura final de los gnocchi. Coloca las patatas enteras y con piel en una olla grande con agua fría y sal.
Cuece entre 25 y 35 minutos, según su tamaño, hasta que al pincharlas con un cuchillo estén tiernas.
Es fundamental cocerlas con piel porque:
- Evita que absorban agua en exceso, lo cual haría la masa pegajosa.
- Mantiene la patata más firme y menos húmeda.
- Necesitarás menos harina, logrando gnocchi más suaves.
Cuando estén cocidas, escúrrelas y deja que se templen solo lo justo para poder pelarlas sin quemarte.
2. Hacer el puré de patata
Pela las patatas todavía tibias y tritúralas con un pasapurés o aplástalas con un tenedor.
Es importante no usar batidora ni procesador porque romperían el almidón y la masa quedaría pegajosa y chiclosa.
Extiende el puré sobre una superficie limpia y deja que pierda algo de calor durante unos minutos.
3. Formar la masa
Haz un volcán con el puré, añade una pizca de sal y parte de la harina (nunca toda).
Mezcla con las manos de manera suave, sin amasar demasiado.
Si usas huevo, añádelo ahora, incorporándolo con movimientos suaves.
Ve añadiendo harina poco a poco hasta que la masa deje de pegarse a los dedos pero se mantenga suave y flexible.
Debe ser agradable al tacto, no dura.
4. Dar forma a los gnocchi
Divide la masa en 4–5 porciones y forma cilindros largos del grosor de un dedo.
Corta en pequeños trozos de unos 2 cm.
Para darles forma tradicional:
- Pasa cada gnocchi por un tenedor para marcar las líneas.
- O utiliza una tabla estriada especial para gnocchi.
- O simplemente déjalos lisos si quieres una versión más rápida.
Las líneas no son solo estéticas: ayudan a que la salsa se adhiera mejor.
La masa de los gnocchi caseros vegetarianos es muy fácil de trabajar.
5. Cocción perfecta de los gnocchi
Pon una olla con abundante agua y sal. Cuando hierva, añade los gnocchi en tandas para que no se peguen ni se rompan.
Los gnocchi estarán listos cuando floten en la superficie, normalmente en 1–2 minutos.
Por último, retíralos con una espumadera y colócalos en una fuente ligeramente engrasada para que no se peguen entre sí.

Cómo hacer la salsa de tomate casera
Una buena salsa casera marca una gran diferencia. Esta versión es ligera, sin azúcar añadido y muy aromática.
1. Sofreír la cebolla y el ajo
En una sartén amplia, calienta una cucharada de aceite de oliva y añade la cebolla picada.
Cocina unos 5 minutos a fuego medio hasta que esté transparente.
También debes añadir los ajos picados y sofreir 1 minuto más.
2. Añadir el tomate triturado
Incorpora la lata de tomate triturado natural, mezcla bien y añade sal, pimienta y orégano.
Cocina a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos o hasta que espese ligeramente.
Este paso es clave para reducir la acidez natural del tomate y potenciar su sabor.
3. Ajustar sabor
Prueba la salsa y corrige con:
- Una pizca de sal si lo necesitas.
- Una gotita de miel si está muy ácida.
- Un poco más de orégano o pimienta.
Debe quedar una salsa suave, espesa y con sabor intenso, ideal para abrazar a los gnocchi.
También puedes servir tus gnocchi caseros vegetarianos con la salsa que prefieras.
Cómo asar las verduras
Las verduras asadas son lo que eleva esta receta al siguiente nivel. Aportan textura, sabor dulce natural y un toque rústico que combina genial con los gnocchi.
Preparación
Precalienta el horno a 200°C.
Corta el calabacín, la berenjena y el pimiento rojo en cubos medianos.
Colócalos en una bandeja, añade sal, un chorrito de aceite de oliva y orégano.
Horneado
Asa las verduras durante 20–25 minutos, removiendo a mitad de cocción.
Debe quedar un punto ligeramente dorado, pero sin quemarse.
Estas verduras se mezclarán después con los gnocchi para aportar sabor y color.
Cómo mezclar los gnocchi con la salsa y las verduras
Una vez que tienes los gnocchi cocidos, la salsa lista y las verduras asadas, llega el momento más importante: mezclarlo todo para conseguir un plato equilibrado, suave y lleno de sabor.
La clave es integrar cada elemento sin que se rompa la textura de los gnocchi.
1. Calentar la salsa antes de añadir los gnocchi
Pon la salsa de tomate casera a fuego medio para que esté bien caliente cuando incorpores los gnocchi, ya que una salsa templada podría hacer que los gnocchi pierdan su textura o se enfríen demasiado rápido.
2. Añadir las verduras asadas a la salsa
Incorpora las verduras directamente en la salsa de tomate.
Esto permite que absorban parte del sabor del tomate y queden mejor integradas con el plato final.
Además, las verduras aportan color, fibra y un contraste perfecto con la suavidad de los gnocchi.
3. Incorporar los gnocchi con cuidado
Añade los gnocchi cocidos a la sartén o cazuela con la salsa y las verduras.
Mezcla con movimientos suaves, usando una espátula o cuchara grande, para evitar que los gnocchi se rompan.
Por último, cocina todo junto 2–3 minutos a fuego bajo para que se impregnen bien del sabor.
Este paso final hace que el plato quede uniforme, cremoso y con una combinación perfecta de texturas.
Variaciones saludables del plato
Esta receta se puede adaptar de muchísimas formas sin perder su esencia.
Aquí tienes algunas variaciones saludables que puedes hacer según tus gustos o ingredientes disponibles en casa.
1. Gnocchi integrales
Puedes sustituir parte de la harina de trigo por harina integral.
El sabor es más rústico, la textura queda ligeramente más densa y aportan más fibra.
2. Gnocchi de boniato
Sustituye parte de la patata por boniato cocido.
Quedan más dulces, con un color naranja precioso y una textura muy suave.
3. Salsa de tomate con verduras trituradas
Si quieres un acabado más cremoso sin añadir nata ni queso, tritura parte de las verduras asadas con la salsa de tomate.
Queda una salsa espesa, llena de nutrientes y con un sabor espectacular.
4. Añadir espinacas frescas
Puedes incorporar un puñado de espinacas al mezclar los gnocchi con la salsa.
Se cocinarán con el calor residual y aportan más vitaminas y color.
5. Sustituir el pimiento por calabaza asada
La calabaza aporta un toque dulce que combina genial con el tomate.
Perfecto para otoño o invierno.
6. Opción con toque picante
Si te gusta el picante, puedes añadir chili flakes, una dosis pequeña de guindilla o incluso un poco de pimentón picante.
Con las verduras asadas queda impresionante.
Sustituciones si te faltan ingredientes
Una de las mayores ventajas de esta receta es que puedes adaptarla a lo que tengas en la nevera.
Aquí van sustituciones que funcionan muy bien:
- Patata: boniato o mezcla 50/50.
- Harina común: harina integral o harina de espelta.
- Berenjena: calabacín extra o champiñones.
- Calabacín: brócoli, coliflor o calabaza.
- Pimiento rojo: pimientos verdes o amarillos.
- Parmesano: levadura nutricional para versión vegana.
Todas estas opciones mantienen la textura general del plato y no complican la receta.
Cómo conservar los gnocchi caseros
Aunque los gnocchi están más ricos recién hechos, se pueden guardar sin problema para disfrutarlos otro día. La clave está en conservarlos correctamente para que mantengan su textura suave.
Conservación en nevera
Guarda los gnocchi ya cocidos, mezclados con un poco de salsa, en un recipiente hermético.
Aguantan bien hasta 2 días.
Para recalentarlos:
- Hazlo a fuego muy suave en una sartén.
- Añade una cucharadita de agua o salsa para que recuperen cremosidad.
- Evita el microondas si puedes (tienden a resecarse).
¿Se pueden congelar?
Sí, pero con matices. Los gnocchi caseros congelan mejor en crudo que cocidos.
Si quieres congelarlos:
- Colócalos separados en una bandeja con harina.
- Congélalos 1 hora.
- Pásalos a una bolsa de congelación.
Para cocinarlos, añádelos directamente al agua hirviendo sin descongelar.
Errores comunes al preparar gnocchi
- Añadir demasiada harina: quedan duros.
Usa la justa. - Amasar demasiado: activa el gluten y endurece la masa.
- Cocer las patatas peladas: absorben agua y la masa se vuelve pegajosa.
- Cortar trozos muy grandes: tardan más en subir y pueden deshacerse.
- No escurrir bien las verduras asadas: pueden diluir la salsa.

Conclusión
Estos gnocchi caseros de patata con salsa de tomate y verduras asadas son una receta perfecta para quienes buscan platos reconfortantes, ligeros y llenos de sabor. La combinación de pasta casera, salsa natural y verduras hace que sea un plato equilibrado, saludable y adaptable a cualquier gusto.Su textura suave, el aroma del tomate casero y el punto dulce de las verduras asadas lo convierten en un plato espectacular para cualquier comida o cena.
Si sigues los pasos con calma, conseguirás unos gnocchi suaves, ligeros y perfectos, listos para disfrutar con una salsa saludable y llena de sabor.
Una receta casera que siempre triunfa.
